Casi todos, por no decir todos. Hemos pasado por situaciones dificiles, donde nos han puesto entre la espada y la pared. De repente hay algo que te causa esa sensación de angustia, de incomodidad, de mal estar contigo mismo, y ¿porqué no? También con los demás.
Esas sensaciones que hacen que te quieras aislar de todo el mundo. Ese instante que sientes que algo en tu interior se ha roto, que ya no eres el mismo. Los momentos que has pasado solo, en tu cuarto, en silencio, solo te acompañaba la melancólica banda sonora de tu vida.Y no se quedan atrás los momentos en que estas rodeado de gente, pero estas tan sumamente roto por dentro que no te importa nadie, ni tú mismo. Te sientes solo, desanimado, y no le ves sentido a nada.
Pero en esos momentos, siempre aparece esa persona. Ese día. En ese instante. En aquél lugar. Aparece él y te das cuenta, de que todo tiene sentido, si te has puesto triste, es porqué sabías que alguien como él podría alegrarte con solo hablar contigo, con darte ese abrazo y ese beso que tanto esperabas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario