Cuando estas al borde de abandonar, cuando no puedes más y todo te ha sobrepasado. Esa sensacion que recorre tu cuerpo de impotencia ante la vida. Cuando te sientes abatido, triste y decaido.
¿No puedes con tu alma, y solo tienes ganas de llorar? Sí, llorar con ganas. Meterte en la cama y no salir hasta que todo lo malo pase. La palabra que hay que tener en mente es TRAN-QUI-LI-DAD. Pidele calma a tu cuerpo, necesita un respiro, pero, ¿sabes qué? Qué tu cuerpo seguirá igual de avatido, lo único que te ayudará, sera el empujoncito de esa persona que tanto te quiere. Esa que sabe todo de ti, que está tanto en lo malo como en lo bueno.

No hay comentarios:
Publicar un comentario