Esa sensación dentro de tus tripas cuando dices algo sólo para protegerte de lo que pueda suceder.
Esa mentira que al segundo de soltarla te hace sentirte extraña y penar "¿Por qué la habré dicho?
¿Sabéis? La mentira que más he repetido últimamente ha sido la de que no le quiero, que no me importa, pero, ¿sabéis otra cosa? No creo que haya una mentira más grande.

No hay comentarios:
Publicar un comentario